¿Qué os parecen estas premisas que nos presentó Javier Velilla en el curso de especialización para community managers?

  1. El CM no controla, ni “tiene poder” sobre la imagen de marca, ni sobre las opiniones que circulan en las redes que él sigue sobre la empresa.
  2. El perfil tecnológico no debería ser el requisito que más se exija a estos profesionales
  3. No hace falta  que el CM sea un experto o profesional del Marketing
  4. El CM no tiene por qué ser el portavoz-en-exclusiva, y en su lugar podría actuar como facilitador de una conversación distribuida

Yo básicamente estoy un poco desacuerdo con todas...pero ¿y tú?