Tengo mala memoria. De siempre. No sé en qué Babia he estado de pequeña, pero no suelo acordarme bien de las cosas que pasaron hace mucho. Así que decidí buscar esos recuerdos bien guardados a través de productos, publicidad u objetos que me recuerden mi vida.

Que alguien me diga que los huevos Kinder SORPRESA no han marcado un antes y un después. No recuerdo exactamente la música que se usaba en sus publicidades (por lo menos en Uruguay, donde yo vivía) pero sí recuerdo las imágenes, casi como la de hoy: un padre cansado que llega de trabajar pero antes pasó por un kiosko, supermercado, tiendilla a comprar el kinder sorpresa para sus hijos, lo que hará que estos se vayan a dormir con una sonrisa de oreja a oreja.

 

Suave chocolate, sin empalagar, con leche, que llegaba para la cantidad de dulce que teníamos que comer y encima un regalo.

 

Me gusta recordar esas sensaciones. Si fuese publicista de esta marca, me odiaríais, pero como todos saben no lo soy, así que sólo hablo porque es una marca y un producto que me gusta, que me trae buenos recuerdos y me ayuda a investigar dónde está mi infancia en mi cabeza.

 

Seguiré pensando en otros productos...

¿Hay alguno que se te ocurra a ti del que quieras hablarnos?