Me ha sorprendido, y gratamente he de decir, las campañas de los partidos a las elecciones europeas. Ya no tanto las del Parlamento Europeo, que fueron un poco sosas.
Esos ataques, esa ridiculización del rival, el "enemigo único" que llaman los propagandistas.
Un ejemplo de sorpresa al verlo en la tele:
Y sorpresa del rival:
Llama la atención como cada vez la política se anima más, llegar a las emociones es más importante que el mensaje en sí. Desprestigiar al contrario, así como en los debates, es un pilar fundamental.
¿Posicionarse radicalmente en la mente del votante siendo tan parecidos?
En fin.
Mientras tanto, a mi me encanta ver estos spots.


2 comentarios
SoYo 16 jun 2009 | 09:48 AM
Sinceramente me da mucha pena tener que vivir una campaña en la que básicamente la estrategia es Partido A "gruñe" - Partido B "mira como gruñe / Partido B "gruñe" - Partido A "B gruñe (pero olvidad que nosotros también lo hacemos)".
Una pena... Pero será lo que nos gusta...
Jesús Sarmiento 23 jul 2009 | 12:48 AM
Reconozco que la factura de los anuncios es impecable. Especialmente aquel de la mujer del autobús que regresa a casa. Sin embargo, este tipo de campañas emocionales sólo sirven para herir, falsear y agitar los colores del partido para menear a la masa afín. Muy prácticas y eficaces, pero... me dejan un regusto a oportunidad perdidad y bajo espíritu democrático.
Un saludo.
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