Me ha sorprendido, y gratamente he de decir, las campañas de los partidos a las elecciones europeas. Ya no tanto las del Parlamento Europeo, que fueron un poco sosas.

Esos ataques, esa ridiculización del rival, el "enemigo único" que llaman los propagandistas.

Un ejemplo de sorpresa al verlo en la tele:

 

 

 

Y sorpresa del rival:

 

 

 

Llama la atención como cada vez la política se anima más, llegar a las emociones es más importante que el mensaje en sí. Desprestigiar al contrario, así como en los debates, es un pilar fundamental.

¿Posicionarse radicalmente en la mente del votante siendo tan parecidos?

En fin.

 

Mientras tanto, a mi me encanta ver estos spots.