Leía este artículo sobre branding, relaciones públicas y gestión de marca en las pequeñas y medianas empresas, y me llevó a un tema que llevo tiempo planteándome: el mundo de la publicidad en las pymes /entre 50 y 250 trabajadores y entre 10 y 50 milones de facturación/.

Podríamos decir que, al ser las pymes las empresas más numerosas (en orden de representación en España) la publicidad hecha para ellas debería ser la más importante o a la que verdaderamente hay que dar importancia.

Galicia, por ejemplo, es claramente una comunidad con dominio de pymes en la cual la comunicación de empresa es baja y la representación de la creatividad en la publicidad es casi nula (evidentes causas: poca confianza en la publicidad, poco presupuesto para "invertir en imagen", poca comunicación entre los miembros y jerarquías, tanto vertical como horizontalmente).

Normalmente sueceden pequeños pero grasos errores como el hecho que se comentaba en el artículo de que algunos se preocupan tanto de hacer aparecer su nombre en folletos, tarjetas, publicidad below the line, pero se olvidaban de colocarlo en el propio producto (he ahí un ejemplo de mala comunicación).

Esto debe preocuparnos, sólo en las grandes ciudades se hace publicidad a lo grande, ¿por qué no innovar en las pequeñas empresas para crecer?

¿Qué argumentos dar a los directivos de las pymes para convencerlos de que invertir en publicidad es eficiente para su crecimiento?

Preocupa que la creación de una marca reconocible NO sea de interés para estas y que además, no busquen el acercamiento al usuario. Ejemplos claros en propias agencias de publicidad de Santiago de Compostela sin página web (personalmente, creo que hoy en día eso es básico en una agencia).

Por otro lado, los estudios de las audiencias, de los consumidores, de la competencia y del propio producto (tanto pretest como postest, aunque estos últimos mucho menos) son escasos, evidentemente la falta de presupuesto es una de las principales causas (¿o excusas?) para no hacerlos, pero es una clara inversión que a la larga nos debería devolver esos gastos si los estudios son bien interpretados.

A colación de "las excusas", recuerdo nos comentaba un creativo en la facultad que a los pequeños y medianos comerciantes no les interesa la creatividad, sino que tan sólo quieren algo "normal, que se vea el nombre en grande, por favor". Esto coarta al publicista a la hora de desarrollar su creatividad ¿no?