Los publicitarios/publicistas somos los profesionales más onanistas y egocéntricos del mundo. No hay una profesión en la que se den más premios y reconocimientos, y que mueva más dinero alrededor del autobombo.
¿Imagináis que los médicos tuvieran premios al mejor diagnóstico, o los abogados a la mejor demanda de divorcio...?
Las agencias se sumergen en una dinámica peligrosa de crear campañas para ganar premios y reconocimientos en vez de hacerlas para vender más producto. Y no me vale la excusa de "es para crear marca".