El raccord es la relación entre la continuidad de los diferentes planos de una escena y la secuencia lógica e ilusoria del receptor. O sea, que el raccord son aquellos fallos técnicos que a veces vemos en las escenas, pueden ser de vestuario, de gestos, de objetos que están de más u otros que desaparecen, etc. Todos sabemos que las escenas no se graban todas seguidas, y por eso mismo hay que tener mucho cuidado con el tratamiento lógico que se le da. Para entenderlo mejor, podemos poner algunos ejemplo simpáticos:

Bueno, pues eso. También tenemos el eje. En el lenguaje audiovisual , saltarse el eje consiste en no cumplir todo movimiento rectilíneo "normal" de una cámara que discurre en una dirección en el plano, marcando un EJE DE ACCIÓN (y no sólo el movimiento, también las miradas marcan un eje) que habrá que respetar siempre para no confundir al espectador.
Los mejores y más gracioso ejemplos los vemos en el corto Tía no te saltes el eje:

Existen, no obstante, tres formas de "saltar el eje" sin producir impresión de cambio de dirección:

• Cambiando la dirección del sujeto DENTRO del plano, haciendo un travelling que sigue al personaje hasta saltar el eje visiblemente, pudiendo filmar a partir de entonces desde el otro lado.

• Con una toma sobre el mismo eje, de forma que el personaje vaya de frente o de espaldas a la cámara sin estorbar la impresión de su viaje rectilíneo.

• Intercalar un plano neutral (toma subjetiva).